SHANGHAI
A lo largo de los siglos China ha constituido un misterio, ejerciendo esta fascinación legendaria sobre los que vivimos en latitudes lejanas. En los últimos años se ha vuelto además una presencia ineludible debido a un crecimiento vertiginoso en diversos ámbitos. Tal es el caso del arte contemporáneo, que se ha desarrollado a un ritmo tal, que hoy en día ciudades como Pekín y Shanghai son referente obligado para el mundo del arte actual.
Es por este motivo que OMR tiene la inquietud de presentar obras provenientes de Shanghai, con la finalidad de dar puntos de partida para un diálogo entre dos ciudades que comparten un constante crecimiento caótico y una vida artística evidentemente activa.
Uno de los rasgos que han caracterizado al arte chino creado después de la apertura post-maoísta es el uso del imaginario político como un referente que existe tanto al aproximarse desde otros países, como en el discurso cotidiano al interior de China. Así, en obras como la serie Hiding in the City de Liu Bolin aparecen elementos que nos remiten al pasado reciente chino a través de representaciones que se nutren del lenguaje comunista y lo subvierten por medio de gestos que insertan las imágenes en un discurso contemporáneo.
En las piezas presentadas en Shanghai puede verse que el arte chino se alimenta también de ese pasado antiguo con el que tradicionalmente vinculamos ese país, como en las piezas en porcelana de Huang Yan. Pero esas relaciones con la antigüedad al mismo tiempo coexisten con concepciones artísticas contemporáneas: tal es el caso de Yang Zhichao, que ha elegido su cuerpo como el soporte de su trabajo, y busca jugar con los límites del performance y el comportamiento en una sociedad predominantemente autoritaria.
A través de la selección de artistas y obras OMR no pretende dar una visión panorámica del arte contemporáneo chino, tarea imposible dada la velocidad a la que crece, sino hacer evidentes algunas de las líneas de pensamiento que recorren la producción china y quizá plantear preguntas acerca de la relación que esta producción tiene en común con el arte contemporáneo en México.
La exposición estará abierta hasta finales de enero de 2009.